martes, 1 de abril de 2014

CONGRESO INTERNACIONAL DE MODA ÉTICA

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martes, 25 de marzo de 2014

FIBRAS TEXTILES

Clase02 Fibras Textiles

CUESTIONARIO MODULO TEXTIL I

1.     DEFINA FIBRA TEXTIL.

2.     CUÁL ES LA INFLUENCIA DE LAS FIBRAS SOBRE LAS TELAS.

3.     CUÁLES FUERON LAS PRIMERAS FIBRAS EMPLEADAS POR EL HOMBRE.

4.     CUÁL ES LA CLASIFICACIÓN GENERAL DE LAS FIBRAS.

5.     POR QUÉ SE LLAMAN FIBRAS NATURALES.
                   ENUMERE ALGUNAS.

6.     DEFINA FIBRAS ARTIFICIALES.
ENUMÉRELAS

7.     DEFINA FIBRAS SINTÉTICAS.
                  ENUMERE LAS MÁS CONOCIDAS EN NUESTRO CAMPO TEXTIL.

8.     POR QUÉ ALGUNAS FIBRAS SINTÉTICAS SON MICROFIBRAS.

9.     QUÉ FACTORES DETERMINAN LAS PROPIEDADES DE LAS FIBRAS       
                  TEXTILES.

10.  CUALES SON LAS CUATRO (4) PROPIEDADES DE LAS FIBRAS?

11.  EN QUE CLIMA CONSIDERA USTED ES MEJOR EL CULTIVO DE LA LANA?

12.  DEFINA HILO TEXTIL

13.  UN HILO SE PUEDE DEFINIR COMO UN CONJUNTO DE FIBRAS?

14.  NOMBRE LOS PROCESOS DEL HILO EN LA PRODUCCIÓN DE TELA

15.  EN LOS HILOS QUÉ ES LA TORSIÓN

16.  CON QUE OBJETIVO SE ELABORAN MEZCLAS ENTRE FIBRAS
                    (p.ej.algodón y poliéster) AL ELABORAR ALGUNOS HILOS

17.  CUÁL ES LA INFLUENCIA DE LAS FIBRAS SOBRE LAS TELAS

18.  DIFERENCIA ENTRE HILATURA CONVENCIONAL Y OPEN END
19.  DEFINA TELA

20.  QUE SIGNIFICAN LOS TERMINOS URDIMBRE Y TRAMA

21.  SE PUEDE HACER TELA CON UN SOLO HILO?

22.  CUAL ES LA DIFERENCIA ENTRE UNA TELA TEJIDA A LA PLANA Y UNA 
                   TELA DE PUNTO

23.  COMO SE LLAMAN LAS MAQUINAS PARA ELABORAR TEJIDOS?

24.  CUALES SON LOS PROCESOS DE ACABADOS EN LAS TELAS

25.  UNA TELA DE COLOR AZUL, PUEDE ESTAR CRUDA?

Mauricio Loaiza M
Docente FADP

Qué responder sobre las Fibras

Para abordar la temática de las fibras textiles, vamos a hacernos los siguientes cuestionamientos con cada una de las fibras a estudiar:

¿QUÉ ES?

ORIGEN

PROPIEDADES Y CARACTERÍSTICAS

PROCESO INDUSTRIAL

OTROS


Gracias
Mauricio Loaiza
Docente FADP



sábado, 22 de marzo de 2014

lunes, 10 de febrero de 2014

Mi primera vez como estudiante de diseño



Mi primera vez como estudiante de diseño
La experiencia y la trayectoria tienen su base en el esfuerzo y el sacrificio

Adrián Pierini

La primera vez que ingresé a la Universidad lo hice vestido de traje. Sí, creí que sería como estar en Harvard… ¿y qué? Después de todo, yo era un aficionado a las películas (Perfume de mujer, por ejemplo) y en ellas, los universitarios siempre vestían de ese modo; es más, en esos films las grandes instituciones educativas se peleaban para que los mejores prospectos se inscribieran en ellas, bajo promesa de una enseñanza completa y un éxito a futuro prácticamente garantizado. Yo tenía esa fantasía, me imaginaba que las casas de estudio eran literalmente grandes catedrales del saber, con códigos de conducta intachables y con alumnos agrupados en clanes denominados Beta, Gama o cosas así. Si, lo sé, era un estúpido, pero quisiera aclarar que mi visión no provenía de criterios superficiales, sino que, asociaba equivocadamente esos rituales a una enseñanza de gran exigencia. ¿Pensamiento muy rebuscado? Tal vez. ¿Un trauma de la infancia que no fui capaz de superar? Quizá.
Pero bueno, allí me encontraba, impecablemente vestido, ingresando por primera vez a mi preciada facultad, que lucía imponente, enorme y… sin terminar. El edificio estaba a medio construir y eso lo hacía aún más perturbador. Los grandes jardines ingleses de mis sueños se transformaron en montañas de tierra apilada, lista para ser utilizada como relleno; la elegante recepción eran puestos improvisados de orientación atendidos por partidos políticos, la gran biblioteca de enormes arañas e impactantes vitrales era sustituida por un salón de medianas proporciones dotado de una serie de estantes con escasa bibliografía desactualizada. Un golpe fuerte, sin duda, pero que agradezco en el fondo, pues, sin saberlo, la Universidad de aquellos años me estaba brindando su primera lección: ¡la vida no es como en las películas!
No se confundan, yo terminé por amar a mi Universidad. Sus falencias y defectos eran, después de todo, la manifestación más clara de un país destruido por años de dictadura y represión. Pretender que a fines de los 80 la Universidad saliera indemne de aquellos lamentables sucesos, sería un acto de ingenuidad superior a mis fantasías estudiantiles. Burocrática, es cierto. Deficiente en equipamiento, seguramente. Descuidada por momentos, sin dudas. Pero sostenida por un equipo docente increíble y apasionado, cuya principal meta era sembrar, a puro pulmón, la semilla de esa nueva carrera llamada diseño. La U me aportaría la base de lo que llamo «la esencia de la verdadera capacitación»; es decir, las bases para «aprender a aprender».
Comencé hablando de mi decepción inicial, pero algo más fuerte aún que mis sentimientos ante el triste panorama ceremonial y estructural, fue la reacción de mis padres y conocidos frente a mi decisión de estudiar una carrera absolutamente «prescindible», «de escasa demanda» y con un imaginario más próximo a lo femenino que a lo «macho». En aquel entonces, estudiar diseño era ser directamente un suicida (o muy vago). A uno le daba realmente vergüenza decir que esa era su vocación. Diseño estaba en las posiciones más bajas del ranking de carreras con futuro. Aun así, miles de jóvenes nos anotamos en ella, pocos sabían para que servía, pero nos anotamos igual. A todos nos gustaba pintar o dibujar, sin saber qué hacer con ese talento pero al menos la denominación de la carrera, solo por incluir la palabra «diseño», fomentaba nuestro sueño de poder utilizarlo. ¡Aquellos argumentos sin sustento eran magníficos!
Aún recuerdo la cara de mi futura suegra cuando quise explicarle el inmejorable destino de su hija al haber optado por un candidato tan creativo e innovador como yo. Un auténtico paladín de la justicia gráfica que se proponía revolucionar con formas, letras y colores, un mundo ávido de soluciones gráficas revolucionarias. ¡Se quería morir! También recuerdo el enojo y la frustración de mis padres cuando les dije que abandonaba la carrera de arquitectura y me sumergía al maravilloso mundo de lo intuitivo: «¡Nos salió raro el nene! ¡Está arruinando su futuro! ¡Qué salga a laburar!» No era fácil, nada fácil.
A la distancia, su reacción era comprensible. En aquel entonces nadie quería cambiar las cosas, los envases eran feos pero servían, las marcas carecían de equilibrio, pregnancia y otros atributos, pero la gente las entendía. No hacían falta estructuras visuales, posicionamiento, target, daba lo mismo la Helvética que la Garamond. Lo difícil no era que el mundo funcionara así (quizá hasta era mejor) sino que los diseñadores de nuestra generación fuimos ganando espacio a costa de frustración, constancia, auto-convencimiento, esperanza y adaptación a la cruel realidad: el diseño nunca buscó transmitir nuestro amor por lo estético, sino apenas el mensaje liso y llano de quién nos contrata.
Para cerrar quisiera dejar de lado lo anecdótico y expresar seriamente que el diseño gráfico es una carrera gratificante, pero peligrosa para aquellos que no se comprometen a ejercerla con absoluta dedicación. El traje al cual hice referencia al inicio del relato, sería bueno entenderlo como un símbolo del joven estudiante universitario (o joven profesional, ¿por qué no?). Existen muchas maneras de ser formales, la ropa es solo una forma de representación, el compromiso sincero y el esfuerzo por superar las asperezas de la vida profesional visten de manera intangible la personalidad de quién los porte.
 La «primera vez» en cualquier situación es la más difícil, la «primera vez» nos equivocamos, la «primera vez» nos asustamos, la «primera vez» nos frustramos. Lo más importante es salir airosos de ella y tomar en serio los mensajes ocultos que encierra. Saber decodificarlos hará la diferencia entre nuestro éxito y nuestro fracaso.

viernes, 31 de enero de 2014

Materiales Dibujo Tecnico

Esta es la lista de materiales para el modulo de Dibujo Tecnico en Diseño de Moda para primer semestre.
Docente: Mauricio Loaiza